Crónicas conurbanas

Written by  on June 16, 2013

El jueves vi una situación de lo más bizarra en la sesión Concejo Deliberante. Se estaban tratando los últimos expedientes del día, y había quedado como presidente del cuerpo el vice 2º, del FPV. De repente un radikal pide la palabra. El díalogo resultante fue algo así:

Concejal 1: Señor presidente, le pido queme escuche porque tengo un problema. Desde hoy a la mañana mi vecino de banca, el concejal 2, viene tocandome la mano, y quiero que ud. interprete lo que quiere decirme porque estoy francamente confundido.

Presidente: Señor Concejal G, asumo que se tratará de algún tipo de invitación, sugiero que lo arreglen entre uds.

Concejal 2 : Señor presidente, permitame aclararle que el artículo 19 de la Constitución dice que las acciones privadas de los hombres…

Concejal 3: Discuple, señor presidente. Está más que claro que el concejal preopinante está pidiendo que se resuelva una cuestión de privilegio, así que sugiero que tome una medida al respecto.

Concejal 1: ¡De ninguna manera, a mi no me van a tomar ninguna medida!

Concejal 4: Señor presidente, apoyo la moción del Concejal 3…

Y en ese momento salió mi jefa a pedir que se sigan tratando los expedientes (yo los hubiera dejado…). Creo que jamás me reí tanto. Fue hasta más divertido que la vez que un PJ dijo “puede ser que esto sea un robo, pero no es aquí donde debe decidirse”.

Que se sepa: en el conurbano no se desprecian las bancas como en capital. Acá, aunque lo único que se trate sean excenciones de ABL e instalación de semáforos, te divertís a lo loco.

Chávez no es peronista
Durante mucho tiempo consideré a Chávez como una especie de neo-perón. Y recién a partir del domingo me di cuenta que me equivocaba. Y no por una cuestión ideológica (el General jamás se hubiera dejado encasillar como Chávez), sino por perder la elección del domingo. Sobre todo por dos motivos:

Por perder por poco. Los oficialismos (y sobre todo los que no tienen como rasgo distintivo la calidad institucional, caso Venezuela) no pierden elecciones por poco. O son claramente derrotados, o ganan.
Por el nivel de abstención. ¿Cómo no movió más aparato? Si estoy por perder una elección por un punto, saco a mi gente a votar como sea, aunque tenga que alquilar una flota de taxis.
En fin, parece que cualquier intendente del segundo cordón del conurbano bonaerense tiene más capacidad de mantenerse en el poder que el bueno de Huguito. Habría que crear un instituto de formación política en el que se sólo se enseñe la principal destreza de cualquier gobernante: ganar elecciones. Propongo que lleve el nombre de Manolo Quindimil (como homenaje a un titán caído en batalla), y que incluya entre sus docentes a Mario Ishii, Jesús Cariglino, Hugo Curto y los concertados Enrique García y Gustavo Posse (ambos con interesantes records: el primero es actualmente el intendente con más reelecciones, y el segundo es un ejemplo de gobierno dinástico al mejor estilo San Luis… lo que no es poco, siendo ambos radicales)

¿Que por qué no hay ningún intendente de la tercera sección (zona sur)? Porque si miramos de cerca, la última elección fue una carnicería. Hace pensar que el aparato no necesariamente es invencible…