Nicéforo levanta el tema del buque metanero que en éste momento está en Bahía Blanca. Aparentemente hay mucho miedo en Bahía por una potencial explosión del barco. Yo no tendría demasiado miedo. En primer lugar, a la emresa naviera y su aseguradora no les resultaría simpático que el barco explote. Sólo por cuestiones económicas, el riesgo es ínfimo. En segundo lugar, hay muchos más accidentes viales, ferroviarios y aéreos que explosiones de buques metaneros (yo no recuerdo ninguna). Estadísticamente, es mucho más probable que mueras abajo de un colectivo cuando salís a laburar que por una explosión de un barco. Finalmente, se me hacen bastante más peligrosos los camiones cisterna que transportan nafta, una sustancia mucho más volátil que el metano (que puede quemarse a una velocidad lenta y controlada, como en una cocina o estufa). Divertido no debe ser, pero hay cosas peores.
Che, no sé por qué pero a mi estos argumentos racionales me hacen falta. Para mi y para los que se andan alarmando a mi alrededor. Voy a tratar de memorizarlos (o al menos aprenderlos) así cuando algún zapallo saque el tema le puedo contestar.
Gracias!
De nada. Serán veintipico de años de bancarme los miedos ridículos de mi vieja por cuestiones sumamente ridículas (en 2001 no me dejó ir al viaje del colegio a Cataratas por miedo a los vínculos de Al Qaeda en la Triple Frontera. No, no es joda.)
Una cosa es los miedos a los vínculos. Y otra cosa los miedos a que los vínculos repercutan sobre un simple turista. Igualmente tenga cuidado porque cualquier terapeuta astuto puede irse mucho más lejos que a las Cataratas con la guita que le saque para analizar el episodio.
Jajajajaja, entonces mejor no lo comento el jueves. (Para los no iniciados, no somos Gollum: el Alejandro de los comentarios 1 y 3 es una persona, el de los comentarios 2 y 4 es otra),