La cosa viene así: hace unos días, un fallo judicial inglés reconoció estatus de creencia filosófica al cambio climático provocado por la acción humana. A efectos prácticos, lo que esto significa es que goza de las mismas protecciones que las creencias religiosas, a efectos de objeciones de conciencia, por ejemplo. A nivel personal, celebro que finalmente se esté aceptando que ideología y religión son más o menos lo mismo (esto posiblemente me gane el odio de religiosos y ateos militantes, pero bueh).
A Myles Allen, científico que encabeza el Climate Dynamics group de Oxford, no le parece. La base de su argumento es que no tiene sentido respetar esa creencia porque es genuina o porque es compartida con muchos, sino por el análisis empírico de la evidencia científica:
I don’t ask anyone to believe in human influence on climate because I do, or because thousands of other scientists do. I ask them to look at the evidence
Tiene cierta lógica lo que plantea Allen, pero en última instancia es imposible de practicar. Todos tomamos la vasta mayoría de nuestras posiciones políticas en base a convicciones ideológicas, no por el análisis empírico. Creer que evaluar datos objeticamente y alcanzar conclusiones es algo para todo el mundo es un vicio profesional de las ciencias duras.
Una persona normal tiene varios issues en los que está convencido de su posición. Si para cada uno de esos temas realizaramos una investigación con rigor científico, no tendríamos tiempo para vivir. Y muy pocas personas tienen la capacidad de tomar decisiones en base a datos duros sobre, pongamos, derecho constitucional, políticas de asistencia social, política macroeconómica, régimen penal, urbanismo, política minera y petrolera, régimen tributario, explotación forestal, política agroganadera, política de genero, y además de todo eso, cambio climático. Sencillamente, es imposible.
Todos adoptamos la mayoría de nuestras posiciones porque confiamos en alguien. Yo estoy a favor de un ingreso universal para la niñez porque le creí (y le sigo creyendo) a Rubén Lo Vuolo. Uso casi únicamente Software Libre porque le creo a Richard Stallman. Y así ad infinitum. No tengo tiempo para ponerme a leer las montañas de datos sobre cambio climático, y las argumentaciones a favor y en contra de miles de climatólogos. Si una posición me resulta medianamente convincente, la hago propia y punto.
No es irresponsable, para un lego, confiar en la opinión de un especialista. Si el especialista me dice que me tire al río, dejo de confiar en él y busco otro. Pero tratar de alcanzar todas mis opiniones por mi cuenta es una locura, y casi una garantía de que todas mis conclusiones serán malas (porque, al fin y al cabo, ¿quién me manda a estudiar política minera de la cual no entiendo absolutamente nada?).
Quedó mal el primer link (doble http).
Arreglado
La religión es ideología pero el universo ideológico no es reductible a los términos específicos de la religión. Por otra parte, ni todas las ideologías pueden exhibir el mismo valor de verdad (es decir, ser sometidas a prueba y mostrar la misma consistencia) ni las conclusiones derivadas del trabajo -y el método- científico son equivalentes a las percepciones originadas en los habitus. Digo, que no seamos positivistas tampoco implica que debamos caer en el llano relativismo.
De acuerdo con Hal (lo bien que nos llevamos cuando no hablamos de cosas que empiezan con k…). Pero qué ricos son los kakis.