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Vender libros usados es piratería

O eso parecen decir algunos representantes de la industria editorial en esta nota del NYT.

Lo que deja en claro esto es que la definición de “piratería” como “violación de derechos de autor” está groseramente mal pensada. Pensemos: para cualquier tipo de consumo cultural (libros, películas, música, videojuegos o lo que sea) hay tres formas de satisfacer la demanda:

  1. Pagar y consumir el artículo en cuestión
  2. No pagar ni consumir el artículo en cuestión
  3. Consumirlo sin pagar

La industria cultural está empecinada en decir que las únicas opciones válidas son la 1 y la 2, definiendo a la tercera como “piratería”, actividad inmoral e ilegal que daña a la industria. Claro está, hasta que la industria se da cuenta que hay actividades perfectamente legales que dañan su negocio igual: con la venta de usados, compiten contra si mismos.

Lo interesante es que si miramos de cerca, no hay diferencia para el productor entre el grupo 2 (que no consume) y el 3 (que consume sin pagar). En ningún momento para la industria cultural hay un “daño emergente”, como el que ocurriría si alguien entrara a un depósito y se llevara una carretilla llena de libros, CDs y DVDs. En todo caso, la industria cultural pierde más si los consumidores la ignoran: por ejemplo, quien usa software pirata aporta a la cuota de mercado de la empresa que lo produce, construyendo estándares de facto. Para la industria de los videojuegos es preferible que alguien compre una consola para usar juegos piratas a que no compre nada.

Esto me lleva a pensar dos conclusiones:

  • La “propiedad intelectual” es una mentira. Ojo, no digo que no existan derechos intelectuales. Pero no son asimilables al derecho real de dominio (en criollo: la propiedad privada común y silvestre). Ni cerca. Cuando la industria cultural sale a protestar porque alguien revende un libro legalmente adquirido, se cae cualquier fachada de justicia de sus reivindicaciones. (Curiosidad: tengo un par de libros impresos en Inglaterra que en sus advertencias de copyright tienen cláusulas como que se prohíbe su préstamo o reventa si no se mantiene la encuadrenación original. Es difícil compatibilizar eso con la libertad de disponer de la propiedad privada, no?)
  • Se acabó el curro. De acá a algunas décadas va a ser cada vez más difícil vivir de la producción cultural. La “sociedad del conocimiento” también significa que cualquier zanguango puede ponerse a producir o distribuir cultura, y en general todos de vez en cuando sacamos algo bueno. En la medida que haya más producción amateur consumible por todos, menos factible va a ser el mantenimiento de una casta de artistas y creativos profesionales. Lo que no necesariamente estará mal: se volverá a crear por el placer de hacerlo (que es real: si no, yo no tendría motivo para escribir esto) y no por una eventual recompensa económica. Homero no vivía de vender copias de La Odisea y Shakespeare vivía de producir obras (no de escribirlas), así que no veo por qué cualquier escritor contemporáneo debería llorar porque alguien revende su libro.

3 Comentarios

  1. Ulrich dice:

    Creo que estás muy equivocado. Leí la nota del NYT y de ninguna manera hay alguien que sugiere que la reventa sea piratería, y ni siquiera que sea algo negativo. Simplemente dice que el actual modelo de negocio está en crisis, que los autores no reciben un mango, y que los libros se venden por precios tan bajos que nadie se anima a comprarlos cuando salen. No hay “representantes de la industria”, sino ´sólo una autora, mortificada porque su libro -en tapa dura- cotiza a 25c.

    Esto incluso causa que cierren librerías, no que abran. No sé si a vos te disgustan tanto como para que cierren. Yo prefiero entrar a cualquier librería, incluso a la más comercial, antes que andar webeando por sitios horribles donde te suben un jpg de 4K con la tapita del libro y un casillero para el número de la tarjeta de crédito. Quizás prefieras buscar con Google alguna venta de garage, yo prefiero revolver las estanterías de Cúspide o de Eterna Cadencia.

    La leyenda que te ofende en los libros publicados en UK sólo busca que no se alteren los libros, y que no se defraude al editor a través de exportaciones o de ventas no declaradas. No tiene nada que ver con restringir el derecho a prestarlo, que está garantizado por ley. Y no es una prohibición que alcanza al lector, sino a los intermediarios y a las bibliotecas.

    No sé cómo podés hablar de “curro”. Si un escritor quiere cobrar derechos por un libro que le insumió trabajo, es ofensivo e insultante hablar de “curro”. Las prácticas culturales y comerciales cambian, y no es nada ni para celebrar ni deplorar. No sabemos dónde vamos a terminar.

    Que todos puedan publicar lo que hacen es una utopía que no necesita mayor evidencia para desmentirse: mirá las editoriales que sacan ediciones “de autor” o de vanidad. Como ejemplo, están las páginas que publica Dunken en la Ñ todos los sábados. Si ese es el futuro del libro, me compro una Wii y dejo de leer para siempre.

    Ver como maravilloso un mundo sin librerías, festejar que los escritores no puedan ya vivir “sin laburar” (como si ser un obrero que trabaja haciendo autos deportivos o frivolidades electrónicas fuera “más digno”), es una postura bastante filistea.

  2. Alejandro dice:

    Che, no era mi intención ofender. Explico:

    * Nunca dije que el NYT dijera que la reventa es piratería. Los libreros y editores sí parecen tratarla con los mismos términos que quienes hablan sobre piratería de cine, música o software. O sea, se quejan de que la venta de usados no les deja nada. Es verdad, pero toda la vida se vendieron autos usados y nunca vi a las automotrices quejándose por ello.

    * Si a una autora le molesta que su libro se venda a 25 centavos, podría haber ofertado más en eBay cosa de no herir su ego. Después de todo, el dueño original de esa copia ya pagó más en una librería, no es para mortificarse.

    * No, no quiero que cierren las librerías, pero tendrán que ofrecer algo más atractivo si quieren competir contra la tecnología digital. A las discográficas muy bien no les salió negar la posibilidad de nuevos medios de distribución.

    * La leyenda de los libros ingleses no hace referencia a las bibliotecas o exportadores. Textual, de mi copia del Silmarillion: “This book is sold subject to the condition that it shal not, by the way of trade or otherwise, be lent, re-sold, hired out or otherwise circulated without the publisher’s prior consent in any form of binding or cover other than that in which it is published and without a similar condition including this condition being imposed on the subsequent purchaser”. A mi se me hace algo bastante general.

    * Lo del “curro” no pretende implicar que escribir no sea trabajo. Todo lo contrario (si no lo fuera, postearía 15 obras maestras todos los días). Me refiero a “curro” en el mismo sentido en el que podría hablar de, ponele, un puesto de choris en la Costanera. Un negocio, bah. Me parece que se acabó el modelo, y que hay que pensar en otra cosa. Para nada me parece mal que se lucre con la producción de textos, pero me parece que de acá en adelante va a ser cada vez más difícil.

    * Yo no veo que sea maravilloso un mundo sin librerías. Me encantan. Pero tienen que aprender a jugar en el nuevo mercado, o les van a pasar por arriba. Ah, y comprate la Wii, que está buena.

  3. Ulrich dice:

    Bueno, me quedo más tranquilo sabiendo que te gustan las librerías!

    Estoy de acuerdo con la idea que ahora ponés más clara: hay que habituarse a los nuevos tiempos. Las editoriales van a tener que acomodarse, así como a la fuerza lo están haciendo (o lo tendrán que hacer) las discográficas y los estudios de cine, que tienen un modelo de negocios mucho más complicado. Una película es indiferente si está en VHS, DVD, BluRay o lo que venga (el celuloide es otra cosa, pero viene con la experiencia del cine), y lo mismo con la música (mal que les pese a los fanáticos de la alta fidelidad). Pero el objeto-libro es imbatible, y cada día que pasa me maravilla lo versátil, cómodo y querible que es.

    Si como “curro” te referías a sacar cualqueir cosa, y sentarse a esperar que la cuenta bancaria engorde, estoy de acuerdo: eso se acabó. Lo que espero es que haya más y mejores editoriales, que la web sirva para que haya más y no para que leamos menos, y que autores y editores puedan hacer plata y nosotros gastar menos.

    La Wii es una deuda pendiente. Primero tengo que tener televisión en casa. Saludos!

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