Acá, Kristof dice más o menos esto: “En Internet, elegimos la clase de noticias y opiniones que más nos importan. Que Dios nos ayude”. O sea, el poder elegir lo que leemos nos estaría cerrando hacia la posibilidad de escuchar otros puntos de vista.
El problema con esa tésis es que hoy por hoy pasa exactamente lo mismo, pero agravado. Yo hoy leo secciones de casi 10 diarios de todo el mundo, más una infinidad de blogs. Y la mayoría no piensa como yo (¡Kristof no piensa como yo!). Puedo leer el NYT, que jamás leí en papel. Si estuviera limitado a los diarios tradicionales, con suerte podría leer uno. Si voy a tomar un café, puedo llegar a tres (Clarín y Nación de garrón, mas uno que compre yo). Y la verdad… ¿No es más homogeneo el pensamiento de La Nación o Página que el del agregado de editoriales y blogs que leo hoy?
Lo que tiene de bueno el diario en papel es que te incentiva a leer distintas secciones, no puntos de vista. Es más probable que encuentre una nota fuera de Política u Opinión en papel que en RSS. Pero para variedad, me quedo toda la vida con los unos y ceros.