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¿Menos partidos?

La Nación publicó una nota sobre un supuesto plan de “reforma política” del gobierno. Por suerte, lo peorcito del programa fue descartado (no voto electrónico, no internas abiertas, no circunscripciones uninominales legislativas). Pero queda un detalle importante: habría un plan del gobierno para achicar el número de partidos políticos.

No veo en que afecta el hecho de que haya partidos políticos irrelevantes. Si la izquierda más izquierda quiere partirse en 10, 15 o 20 partidos, allá ellos. No veo a quien puede molestarle eso.

La idea de dificultar LA NACIONalización de los partidos impactaría también en los grupos llamados “personalistas”, cuyas estructuras, sobre todo en el interior, resultan más pobres. Para el Gobierno, estos partidos, creados alrededor de una figura mediática, representan “casi un riesgo institucional”, según la opinión de un ministro.

“Cuando se va el líder, el partido desaparece. No hay elecciones internas y todo es a dedo y por decisión del jefe partidario. No hay institucionalidad”, explican en las usinas oficialistas que analizan el problema. 

Acá creo que se pone en evidencia parte del problema: están pensando desde parámetros del siglo XX. ¿Institucionalidad partidaria? Eso no tiene demasiado sentido hoy por hoy, cuando casi nadie vota por lealtad a un partido. Los partidos políticos tradicionales simplemente no son hoy parte de la identidad política de la mayoría de los votantes. Sólo el PJ retiene algo de coherencia… pero pasó la mayor parte de esta década intervenido, con lo que tampoco es el mejor ejemplo de “institucionalidad partidaria”.

O sea: tenemos un sólo partido más o menos importante. Y no es un partido pluralista (ojo, es diverso, pero son cosas distintas).  El resto del espectro político se articula a través de liderazgos personalistas. ¿Es necesariamente malo eso? Al electorado evidentemente no le importa. Al fin y al cabo, con un sistema de partidos abiertos el personalismo no es grave: cualquiera puede irse de un partido y fundar otro que compita con el anterior. En cambio, si limitamos la proliferación de partidos, garantizamos que los personalismos fuertes no van a poder ser amenazados por una ruptura.

Que se yo. No veo cual es el gran drama de tener muchos partidos del 0 y algo %.

2 Comentarios

  1. adrian dice:

    Alejandro, creo que es verdad que este sistema así no puede seguir. En la pasada eleccion habia un festival de boletas, muchas de ellas de 1 sola categoría que se mezclaban, confundian al elector, etc.

    Por otra parte me parece un desproposito que existan colectoras. En mi partido iban los 5 tipos más conocidos con CFK. El nombre de la mina ocupaba gran parte de las mesas.

    De todos modos tengo serias dudas de que el oficialismo tenga deseos de transparentar el sistema que lo catapultó al poder.

  2. Alejandro dice:

    ¿La solución es menos democracia? No creo que se solucione ningún problema achicando el número de partidos.

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