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Aquel temita de la ideología

O “Límites del frepasismo realmente existente”

Tema interesante que tocamos en las discusiones del Encuentro Nacional de ayer: ¿Cuán rígidas pueden ser las bases ideológicas de un partido de centroizquierda que aspire a constituirse en alternativa de poder?

Los que militamos en el ARI Autónomo venimos de una serie de decepciones históricas. Para mi el giro a la derecha del ARI fue la primera decepción como militante, pero también hay que enmarcar acá experiencias como la del Frepaso o hasta de los sectores progres del kirchnerismo (¿o acaso Mario Ishii es mucho mejor que, digamos, Patricia Bullrich?). Básicamente, desde la vuelta de la democracia toda fuerza alternativa que crece por izquierda toca un techo electoral entre el 10 y el 15% y después pacta para alcanzar el poder con actores de espacios políticamente contiguos (o no tanto). Tarde o temprano, esta alianza se fractura, los sectores progresistas se reagrupan y vuelven a construir una nueva fuerza de centroizquierda.

El problema al fundar un espacio, entonces, es delimitar las cuestiones ideológicas que queremos llevar como bandera si queremos trascender el espacio testimonial para configurarnos como alternativa de poder. Las opciones clásicas son dos: una doctrina coherente y totalizante, cerrada, inmutable, típica de los grandes relatos del siglo XX, y una total indefinición más allá de de principios básicos. El ejemplo clásico de esto es el del ARI, cuando en 2005 Carrió plantea los tres puntos del “Contrato Moral”: No robar, No mentir, No votar contra los pobres. Como muchos vimos en su momento, no robar y no mentir son apenas requisitos básicos sin contenido político, y el tercer punto es totalmente etéreo (¿Creerá un tipo como López Murphy que trabaja contra los pobres, o estará convencido de que el derrame eventualmente los beneficiará).

Con este antecedente, lo esperable sería un reflujo doctrinario de las bases exigiendo rigidez ideológica, para que no se nos escape nuevamente un líder a pactar con el poder. Sería un error trágico. Creo que existe un punto intermedio que limita el “todo vale” posmo y la plataforma asfixiante estilo PC pre-XVI Congreso: una serie de puntos programáticos, pocos pero rígidos, que sirvan de límites.

Creo que con la volatilidad de las identidades políticas post-2001 no podemos armar un programa totalizante que abarque los intereses de vastos sectores de la sociedad. Lo máximo a lo que se puede aspirar es a crear una lista de pocos (no más de 5) objetivos que consideremos requisitos sine-qua-non de un espacio político de ideario progresista. Propongo un par:

  • La Justicia Social: Básico. No me gustan términos como “Redistribución del Ingreso” o similares porque se me hacen fríos, clínicos, más dignos del socialismo de café o de una clase teórica que de una plataforma política de izquierda. No hace falta explicar el término a nadie, y nos sirve para construir una identidad común con quienes vienen del peronismo.
  • Federalismo: En 2003 el único que hizo del federalismo una bandera fue López Murphy. Ahora parece ser un espacio vacante. El principal tema acá tiene que ser una nueva ley de coparticipación, que ya no puede ser un reclamo sólo del interior: la misma Provincia de Buenos Aires está hambreada por la Nación. Devolverle la autonomía a las provincias tiene que estar entre nuestras primeras prioridades.
  • Defensa de los Derechos Humanos: Desdoblaría el item en tres  partes. La primera es el apoyo crítico a la política de DDHH del gobierno en lo que respecta al castigo de los crímenes de la dictadura. La segunda es la oposición a la represión estatal que hoy existe. La última, y tal vez la más importante, es incluir la defensa de los DDHH más allá de los  políticas en defensa de la educación y salud pública, las “political correctness issues” (con reparos y variantes geográficas, porque las propuestas que nos pueden dar puntos en Capital nos restarán en el norte y el oeste).
  • La democracia: Reformulación del institucionalismo republicano del ARI, merece estar en nuestra plataforma por dos motivos. El primero es que hay una demanda de reforma política y no podemos perder esos votos hacia la Coalición Civica. Es un tema “barato” y fácil de mostrar, se presta para los espacios legislativos que ocupamos. El sgundo motivo es más sustancial: el vaciamiento de las instituciones democráticas es un mecanismo de opresión del poder concentrado, mientras que la democracia es un arma del pueblo contra ese poder. No es la única bandera que merece levantarse, pero tampoco podemos decir “Primero redistribución, después institucionalidad” como algunos sostenían en el encuentro. Todo es parte del mismo sistema, y tenemos que atacar simultáneamente en todos los puntos. ¿O nunca comparamos el INCINI con la ley Sáenz Peña cuando estábamos en el ARI?

Por supuesto que aquí quedan muchos cabos sueltos. Para atraer al electorado Nac & Pop no podemos dejar de pedir nacionalización del petróleo. Las encuestas hoy marcan a la inseguridad como el principal problema reconocido por la sociedad, que en un gran porcentaje bancaría una política de mano dura. Pero lo primero puede ser hilar muy fino, y lo segundo es para quilombo (una deficiencia histórica de la izquierda es dar soluciones de seguridad concretas a corto plazo, porque si bien redistribuir está bárbaro no podemos dejar de lado los afanos que suceden hic et nunc). La cuestión es encontrar ideas-fuerza inmutables, que nos sirvan como guía: creo que cualquier sector que se oponga a los puntos propuestos difícilmente pueda ser considerado apto para armar una alianza con nosotros.

16 Comentarios

  1. Anonimo dice:

    El tema es como juzgar si una fuerza politica aliada, o un dirigente politico, representan cada uno de esos fundamentos.

    No tando en federalismo, o en democracia, pero en Justicia Social y DDHH, el tema es sumamente subjetivo.

    Por ejemplo, muchas fuerzas de izquierda reivindican a Castro, que nadie puede discutir que ha violado Derechos Humanos.. Eso las veta para formar parte del ARI autonomo?

    El tema justicia social es más difuso aún.

    Justicia social que vendría a ser? igualdad de oportunidades para todos? igualdad de condiciones? Piso de igualdad de condiciones y de ahi en adelante capitalismo…

    Es complejo porque como bien decis, tanto Duhalde, como Carrio, como Castells, como Peron, usaron la Justicia Social en su predica.

    Son ideas para que vayas pensando…

  2. Javier dice:

    y mira…yo no a la pato no la trago ideologicamente hablando…son los rivales de centroderecha q uno siempre quiere tener.rivales no compañeros de ruta.
    pero Ishii si tengo q elegir entre ella y Ishii….la abrazo sin pensarlo.Una mina de derechas pero honesta o un ladron peronista q ideologicamente es capaz de cualquier cosa?

    El frepaso tuvo mas del 15%…y pacto con los radicales por ansiedad..aguantaban solos 4 años mas y eran gobierno solos.(ya se es ciencia ficcion..)

    El ARI…nunca fue un partido para mi..siempre fue Carrio+10.Demasiado inorganico para mi gusto.Los votos son de ella lamentablemente.Ahora como van a hacer cuando llegue el momento de renovar?

  3. Alejandro dice:

    Anónimo: es verdad lo que planteas. De hecho, lo pensé al escribir. Por supuesto que al final alguien puede tomar estas mismas banderas y ser un pésimo dirigente (D’elía creo que es un ejemplo que se acerca bastante). Meramente me parece un equilibrio aceptable entre rigidez ideológica y margen de maniobra… al fin y al cabo, el PC del 76 se cagó en cuanta ideología proclamó alguna vez al afirmar que Videla era un “general democrático.”

  4. Alejandro dice:

    Javier: También podríamos decir que Pato está creando estrategia a nivel nacional y Ishii se dedica meramente a amenazar a concejales que le piden informes sobre universidades… Si tengo que elegir entre esos dos, me pego un tiro.

    A la hora de renovar veremos. Por lo pronto tenemos los votos de Pino y Lozano como piso de nuestro electorado potencial. De proseguir el desgaste del gobierno y la derechización de la CC les morfaremos electorado a ellos también. Ya se verá.

  5. Anonimo dice:

    Bueno ves, Pino tiene ideas que me parecen excelentes, pero cuando saluda la revolución castrista me dan ganas de vomitar.

    De Pino deberían rescatar el tema ferroviario, que es algo profundamente federal, el tema de los recursos naturales que pueden ser el motor de la justicia social sin “presiones redistributivas”, la regulacion de mercados sensibles para conseguir la seguridad alimentaría etc. Evitando desde ya, caer en idolatrias a Castro o al Chavez o al Che.

    Otra cosa que no deberían descuidar es el tema economico, Carrio tiene a Prat Gay que te guste o no, tiene experiencia, conoce el mercado, conoce a los actores. En ultima instancia es un ministro, las decisiones de fondo (Ingreso Ciudadano, Ayuda a PYMes, etc) las fijaría Carrio. En cambio Lozano, que es economista, creo que como ministro de Economía o presidente del BCRA, no dura ni dos horas.

    Un saludo

  6. Alejandro dice:

    Mirá, yo tampoco soy un adulador de Fidel ni mucho menos. Posiblemente tenga que ver con que crecí durante la posguerra fría, así que no evalúo el Castro de hace 50 años sino el actual. Con Chávez me pasa algo parecido, me parece sumamente berreta. Ahí posiblemente haya diferencias con otros compañeros del mismo espacio, pero no me parece que sean fundamentales a la hora de pensar un proyecto político a nivel nacional.

  7. Juan José dice:

    Muchachos:

    Ustedes son muy pibes. Para los que militamos en los 70 existen lazos más emocionales que racionales que nos unen con Cuba. Raúl Alfonsín y Eduardo Duhalde son testimonio de ello, aún desde partidos muy alejados de la izquierda.

    Digamos, que es lo mismo que les pasa a ustedes con figuras como el Che.

    Muchachos, nunca olvidar las Tres Banderas, todos los que alguna vez fuimos peronistas se los vamos a agradecer:

    Independencia Económica

    Soberanía Política

    Justicia Social

    Saludos, que alegría es ver a pibes militando

  8. Alejandro dice:

    Es exactamente lo que decía sobre Fidel: a mi no me cierra la figura, pero entiendo a los compañeros con una trayectoria más larga que sienten de otra manera.

    Las tres banderas se me hacen algo anacrónicas. De hecho, el nacionalismo se me hace bastante anacrónico en este mundo glocalizado. Puedo rescatar la idea de justicia social, pero las otras dos son para el siglo XX. La idea de independencia económica pierde fuerza cuando tenemos nuestras propias multinacionales cagando a gente por el mundo. Soberanía política es casi una obviedad, salvo en lo que refiere a procesos de regionalización.

  9. Juan José dice:

    Alejandro:

    El contenido de las 3 banderas.

    No literalmente, de hecho ni el mismo Perón las doptóo literalmente.

    Pero si basarnos en una política exterior no dependiente en extremo, pragmática, pero con acento latinoamericano. Ya no ser fieles seguidores “carnales” nos hace independientes, para el caso.

    Con independencia económica, me refiero a aumentar un poco la participación nacional en economía. Tener ivnestigación científica propia, buenos hospitales públicos, una universidad estatal mejor. Buena eduación y bien paga. Eso es independencia económica. Sobre todo, independencia no puede ser confundida con autarquía. Independencia es que el presidente de BCRA no sea autónomo para ir al caso.

  10. Juan José dice:

    Alejandro:

    El contenido de las 3 banderas.

    No literalmente, de hecho ni el mismo Perón las doptóo literalmente.

    Pero si basarnos en una política exterior no dependiente en extremo, pragmática, pero con acento latinoamericano. Ya no ser fieles seguidores “carnales” nos hace independientes, para el caso.

    Con independencia económica, me refiero a aumentar un poco la participación nacional en economía. Tener ivnestigación científica propia, buenos hospitales públicos, una universidad estatal mejor. Buena eduación y bien paga. Eso es independencia económica. Sobre todo, independencia no puede ser confundida con autarquía. Independencia es que el presidente de BCRA no sea autónomo para ir al caso.

    La Justicia Social la compartimos.

    Exacto Alejandro: Es algo emocional el vínculo, nor acional. No quiere decir que seamos unos castristas y querramos aplicar un estado policíaco acá. La identificación va más allá de lo racional y lógico. Alejandro, nosotros vivimos ese momento, vimos como tumbaban a Allende, eso no se repite. Nos marcó a fuego.

    Es una buena idea suya competir en el espacio genérico “progre”. En el conurbano tienen mucho para afanarle a los radicales. Ojalá les vaya bien y los felicito por ser tan claros y concisos. Su antigua jefa nunca lo fue.

    Sobre todo, creo que deben no ser vistos como gorilas, yo no los veo así. Pero muchos sí pueden hacerlo. Creo que cuando critiquen al gobierno deben enfocar el “nosotros lo podemos hacer mejor”. En ese sentido creo que que digan “Justicia Social” y no “contrato moral y de distribución del ignreso” es clave.

    Saludos y Buenas Noches, Buena Suerte.

    Si los K se van mucho de mambo, ya sé a quienes votar.

  11. Carlos Boyle dice:

    Creo que el problema de la ideología es la formación de los dirigentes. Nadie se calienta en estudiar política, Vos Alejandro hablas de “Justicia Social” cuando en el mundo se habla de Inclusión social. Hablan de la línea de Pino, Fidel, Carrió y se olvidan del componente territorial. En el que se cagó K desde Puerto MAdero y por eso los intendentes se el rebelaron. El concepto de federalización es territorialización. Resignificar el ari es darle una estructura horizontal. La nueva república debe ser fraternal, igualitaria, donde no se necesite permiso de nadie para poder vivir dignamente. Toda esa doctrina esta ya en el ari, no hay que inventar mucho, solo hay que ponerla en práctica. No hay partido mas antidemocrático que este. No podemos hacer algo con una cabeza vieja, hay que charlar mucho, como se hacía antes.
    Lo bueno es la alegria del encuentro. Duracel nuevas para todo el mundo. Solo me gustaria que Carrió reconozca que se equivocó

  12. Alejandro dice:

    Está buena la postura, Carlos. Un partido más horizontal también es una prioridad para mi.

  13. Francisco dice:

    Alejandro, todo lo que se dijó acá hasta ahora, exceptuando algunas cosillas anacrónicas (sin animo de ofender) como vos remarcas a Juan José (Castro, etc.) me parecen excelentes.
    Ahora como te dije en otro post, no veo como puede ser mejor una parte que el todo. o sea porqué cerrarse en un partido “de izquierda” en vez de ser un partido “Catch all” (como diria el criador) de centro.
    Ese creo fue siempre el alma del ARI, donde se definía moralmente antes que por ideología. Porque si bien yo me considero más de izquierda, no estaría en contra que en un espacio político donde participo tenga también su ala derecha, o ¿es que acaso ya la sola mención de derecha es mala? No tienen acaso las mimas intenciones pero con herramientas distintas. O son intrínsecamente personas malas? (muchas de ellas lo son, pero tambien las hay en las izquierdas).
    Saludos.

  14. Alejandro dice:

    ¿Podemos separar la moral de la ideología? Para mí un tipo que propone recortar presupuesto a servicios básicos es inmoral. Puede ser que el en su fuero íntimo no lo crea así: respeto que piense distinto, pero mi juicio se mantiene en pie. Y yo no voy a acompañar a un tipo como López Murphy que encaja perfecto en la definición que te tiré.

    A mi no me interesa estar en un partido “catch all” de centro. La Alianza era algo así, y ya sabemos como terminó. Y de hecho, el ARI jamás fue un partido de centro: en su carta orgánica se plantea claramente que es un partido de centroizquierda. O sea: López Murphy, Bullrich y Prat Gay están totalmente afuera.

    Sobre si las intenciones son las mismas: Mirá, si otorgamos el beneficio de la duda a todos los dirigentes políticos respecto de su integridad moral, al margen de la ideología, diría que TODOS tienen las mismas intenciones (el bien común podría ser un objetivo universal). O sea: la afirmación es tautológica. Lo que importa no es sólo un objetivo final etéreo, sino las propuestas concretas de políticas públicas. Como en este punto somos muy distintos (López Murphy piensa que al bien común se llega recortando salarios docentes, yo no), nunca podemos formar parte de un mismo espacio. Eventualmente, como dije en el otro comentario, se podrán armar acuerdos parlamentarios (creo que tanto liberales como socialdemócratas estarían de acuerdo con una buena ley de acceso a la información, por ejemplo). Pero las diferencias son más que las semejanzas.

  15. Francisco dice:

    No digo que el ARI no fuera un partido de centroizquierda desde un principio, pero si queremos un partido viable (que gane elecciones y se mantenga en el poder durante el período) tiene que ser “catch all” como el peronismo. Me parece que es central para que un gobierno (y la democracia) funcionen que los representantes (Diputados y Senadores) voten no por obligación partidaria sino por su propia conciencia. Así es posible que en algunos “topics” los del ala dercha e izquierda difieran en el voto, pero en lo esencial votarán en el mismo sentido; y considerando que la mayoria del partido es de izquierda siempre esa posición prevalecería.
    El problema en dividirse en sectarismos es que si buscamos la “pureza ideológica” de izquierda siempre terminamos diseminados en sectitas y “la derecha” (no centro) termina ganando porque siempre es mas abierta y no le importaría tener alguien de izquierda mientras sume.
    Saludos.

  16. Alejandro dice:

    Vos decís que “en lo esencial” todos votarán igual. Estamos de acuerdo. Ahora, ¿no hace falta ALGO de coherencia ideológica para eso? “En lo esencial” Bullrich y yo estamos en veredas opuestas. Vamos a pensar igual en un par de temas, y nada más. En esos temas, no tengo drama que los diputados en los que me referencio voten igual que ella. De hecho, acá a nivel municipal pasa lo mismo: últimamente los Autónomos, la CC, el PRO, un concejal de Recrear y una kirchnerista votan juntos muchos proyectos… pero eso no significa que vayamos a confluir en una alternativa electoral.

    Sobre la necesidad de ser catch-all… yo no veo que los grandes partidos del mundo sean catch-all. La socialdemocracia alemana no es catch-all. El socialismo francés tampoco. El laborismo inglés si, y por eso bancó las guerras imperiales de Bush. El Partido Demócrata de EEUU también, pero eso no evitó que en CT las bases forzaran a Lieberman a competir como independiente. Si el Partido Demócrata tiene más coherencia ideológica que la CC, estamos complicados.

    Sobre la búsqueda de “pureza ideológica”: ¿acaso Carrió no se ubicó en la guardiana de la “pureza moral” (que encontró en los lugares más inverosímiles, como la camaleónica Bullrich)? ¿Carrió no fue también sectaria cuando se separó de la Alianza?

    Sobre el último punto: ¿dónde están esos macristas o lopezmurphistas de izquierda? Yo jamás los ví.

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