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Definición

Dice la RAE:

genocidio. (Del gr. γένος, estirpe, y -cidio).

1. m. Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.

Dice La Nación, en una de sus editoriales de hoy:

Sin duda, la senadora tenía el derecho y, tal vez, el deber de referirse a la represión ilegal de la década del setenta en un acto relacionado con un tratado sobre la desaparición forzada de personas. En ese contexto, la alusión a lo ocurrido en aquellos años era pertinente. Sin embargo, la equiparación de los sucesos de nuestro país con el Holocausto es absolutamente equivocada, groseramente imprudente y ya ha recibido reflexiones críticas por parte de las comunidades que merecen el respeto de su propia memoria del Holocausto.

(…)

La utilización del término “genocidio” para los hechos de nuestra historia reciente implica ya un desvío conceptual. No se trata de exculpar los hechos terribles de la represión ilegal de los setenta, pero la realidad histórica es que el objetivo no fue el exterminio ni la persecución de miembros de una raza o religión, sino terminar con la acción de organizaciones armadas que habían elegido el camino de la violencia y desafiaban al Estado y a la sociedad.

Con todo lo liberal que el diario proclama ser, es verdaderamente triste que se dediquen a reivindicar la dictadura. Normalmente se limitan a publicar cartas de lectores que dicen lo que la redacción no puede arriesgarse a firmar (una sutil forma de editorializar), pero hoy se animaron a más. Apelando a una definición personal de “genocidio” (como si nousar la palabra hiciera menos graves a los crímenes de la dictadura) tratan de atenuar la gravedad de los crímenes de la dictadura.

También mantienen la definición tradicional del “enemigo”: las organizaciones armadas. Ahora bien, ¿Alguien me puede decir de dónde salieron por lo menos 10.000 militantes armados? De ninguna manera hubo tantos, y sobran ejemplos de desaparecidos y otras víctimas de la dictadura que no eran “terroristas” ni por asomo (¿Jacobo Timmerman sería un zurdito tirabombas?). Por otra parte, da mucha risa como dicen que las organizaciones armadas “habían elegido el camino de la violencia y desafiaban al Estado y a la sociedad”. ¿Los militares, al tomar el poder por la fuerza, no hicieron eso mismo? Recuerda a la entrevista de Oriana Fallaci a Galtieri, cuando el “general majestuoso” le dice que los desaparecidos “sólo querían tomar el poder”…

Otra perlita: “La represión ilegal prácticamente terminó cuando estas organizaciones fueron diezmadas, sin que el llamado terrorismo de Estado persistiera en persecución de comunidades, ya sea por su raza, religión o posición política.” Hermoso. “Prácticamente terminó”. O sea, que mataban, pero no a taaaaaaaaantos. Lo interesante es que hubo desaparecidos bajo el gobierno de Bignone, en el tramo final de la dictadura, tras la “contraofensiva” montonera. Entonces, no podemos decir que “la represión casi terminó”.

Es tristísimo que uno de los diarios con mayor circulación del país siga reivindicando el terrorismo de Estado (según ellos, el “llamado” terrorismo de Estado). Jamás se me ocurriría exigirle a La Nación que piense como yo, ¿pero es demasiado pedir un poco de respeto por los derechos humanos? Nada más funcional al gobierno, por otra parte: ¿qué mejor oposición que ésta, la mas grosera y retrógrada?

6 Comentarios

  1. Emilio dice:

    Me parece que es distinto lo del holocausto. Los judíos no mataban a nadie, no ponían bombas, no torturaban, no secuestraban gente para tenerla sufriendo un año entero en un pozo 2×2 hasta que se murieran por enfermedades contraídas en cautiverio, no asesinaban niños para después llamarlos víctimas inocentes de su guerra, ni ponían bombas debajo de la cama de los padres de sus amigas, ni “ajusticiaban” empresarios.
    ¿No eran tantos? Hitler terminó defendiendo Berlín con la camada de soldados niños de 13 años.

  2. Emilio dice:

    Además, la titular de Madres -que anteayer viajó a Cuba para participar de la Feria del Libro de ese país- dijo que no le había parecido bien que Cristina Kirchner hubiera comparado la represión de la dictadura argentina con el Holocausto.

    “No me parece bien comparar dolores. ¿Quién está en condiciones de comparar el dolor de una madre de un desaparecido con el de los espantos del Holocausto? Fueron horrores diferentes, con dimensiones diferentes.

  3. Alejandro dice:

    Estoy de acuerdo en que la magnitud del holocausto es mucho mayor. Como mínimo, por una cuestión matemática (6 millones de judíos, mas comunistas, eslavos, homosexuales, prostitutas, gitanos y otros “indeseables”). Pero si me parecen aberraciones comparables, aunque la magnitud sea distinta.

    Igualmente, insisto en que no todas las victimas de la dictadura cometieron las atrocidades que comentás. De vuelta: ¿Jacobo Timmerman fue secuestrado por tirar bombas y matar niños? ¿Fontevecchia a cuantos mató para tener que exiliarse?

  4. MarcosKtulu dice:

    No me parece que reivindique el genocidio, si es que existió y se pueden encuadrar en esa categoría los tristes hechos de los 70´s.
    Ojo, no falta gente que reivindique la violencia, y que lo haga en serio, pero simplemente no la veo en esa editorial de La nación, un diario de circulación masiva.

  5. Alejandro dice:

    A lo mejor es que estoy mal predispuesto por el tipo de cartas que publican casi todos los días, que si reivindican la violencia de la dictadura. A mi juicio, eso es una manera de publicar lo impublicable, colgándole la firma de otro. Apenas se abre una posibilidad de reivindicar las atrocidades, lo hacen.
    En el fondo, tienen la misma lógica maniquea que muchos de sus adversarios ideológicos. El setentismo, de dereha o de izquierda, dice básicamente “Nosotros somos los buenos, los otros son malos, muy malos, que quieren joderme la vida, así que yo los voy a joder primero a ellos, cueste lo que cueste, porque la causa está primero”. Entonces, todo vale, porque las circunstancias lo justifican. Y ese esquema de pensamiento es tan válido para quienes fueron miembros de organizaciones armadas como para quienes apoyaron su represión.

  6. Ramiro dice:

    La Nación se equivoca al hablar de bandas armadas, pero ojo con el tema de genocidi. Si bien la RAE lo define como decís, el tema en al convención internacional es distinto. Ahí los crímenes contra sectores políticos fueron excluidos, por insistencia de la Unión Soviética. Por lo que legalmente la copmaración es errónea. Y creo que también es errónea en términos políticos, por ma´s que los dos sean hechos aberrantes. Slds.

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