Los asambleístas de Gualeguaychú festejaron hoy el fallo de la Corte Internacional de La Haya, que decidió no penalizar los cortes de ruta por no considerarlos dañinos para la economía uruguaya. Ahora los ambientalistas (piquetero se es sólo si se pide comida o trabajo) piensan continuar con los cortes, sintiéndose amparados por el derecho internacional. ¿No es un poco divertido que la misma gente que ahora legitima a los organismos jurídicos internacionales hasta ayer negaba su legitimidad?
(For the record: En principio, estoy en contra de la instalación de las pasteras. Ahora bien, me hartó un poco la soberbia de los manifestantes de Gualeguaychú, y de quienes hablan de una “causa nacional”. El daño ambiental no mide fronteras, así que no veo el sentido de hablar en términos “nacionales”.)