Recién ahora llegué a leer esto en Perfil:
Citando el nombre del medio y el del cada periodista, el mandatario nacional, con inusual temple y sentido del humor, utilizó unos quince minutos de su discurso para retar a los periodistas y acusarlos de escribir ya no contra el Gobierno sino contra las políticas de Estado.
Acompañado por las mayoría de los miembros de su Gabienete, el gobernador bonaerense, Felipe Solá, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, Kirchner advirtió que aquellos que están en contra del Gobierno se colocan “en contra la de la Nación” y recordó que esa postura “es un problema cultura que trajo problemas graves a la Argentina”.
O sea: ¿Si no estoy con Kirchner, estoy en contra del país? Normalmente trato de ser ecuánime, y cuando me pareció necesario defender a Cristina de un ataque inmerecido lo hice. Pero esto es claramente un discurso totalitario: lo usaron los fascistas europeos en la primera mitad del siglo pasado, lo usa Bush hoy. Recomiendo leer La Propaganda Política, de Jean Marie Domenach.
(Nota: el link es meramente ilustrativo, no publicitario)