Haciendo limpieza en el server me encontré con una base de datos que pesaba unos 130 megas. Revisando, era de un experimento de blog en inglés que abandoné a poco de empezar. Los 130 megas eran miles de comentarios de spam.
Eso reafirma mi decisión de no admitir “spam bueno” en este blog. Vuelta a vuelta cae alguno promocionando alguna causa más o menos noble. Gente: me importan poco y nada sus causas nobles si me spammean. El spam es el equivalente digital de un graffitti en la pared de mi casa, y cuesta guita (en espacio y ancho de banda). Si spammean, por más noble que sea su causa, les deseo lo peor.
Yo los odio sean o no “spamers”