Hoy, Lifehacker publica una lista de agradecimientos a los desarrolladores de software gratis (libre o privativo). Primero, lejos, quedó Firefox (151 votos). Después el reproductor de medios VLC (45) y Ubuntu (36) completan el podio, con OpenOffice.org (33) y Pidgin (27) apenas atrás. Por un lado, me alegra que el Top 5 sea todo software libre. Pero me duele que haya quedado sin reconocimiento el proyecto GNU, que sólo sacó 2 votos (uno de ellos el mío).
GNU fue el primer proyecto que se dispuso a crear un sistema operativo totalmente libre. Fue iniciado por Richard Stallman, el primer ideólogo de la libertad informática. GNU forma una parte fundamental de lo que hoy mucha gente conoce genéricamente como “Linux”. De hecho, hasta el propio núcleo de Linux debe ser compilado con GCC, el compilador del lenguaje C de GNU.
Más allá de lo técnico, difícilmente hubiera habido suficiente inercia a favor del movimiento del software libre de no ser por el sacrificio inicial de Stallman y sus primeros seguidores. La filosofía en la que están basados todos los otros proyectos del Top 5 es hija de Richard Stallman. Es más, el fundador de Ubuntu, Mark Shuttleworth, ha dicho sobre Stallman que “nadie ha articulado tan claramente y de manera más hermosa los argumentos a favor de la libertad de modificar tus programas y la libertad de compartirlos con otros”.
Stallman también tuvo un impacto importantísimo sobre la cultura libre en general. El contenido de Wikipedia se publica bajo una licencia escrita por Stallman (la GFDL), y se publica con un sistema de gestión de contenidos (MediaWiki) que a su vez se distribuye bajo otroa licencia de Stallman (GPL). Toda la infraestructura de Wikipedia funciona también con software libre, incluyendo muchos programas de GNU.
En definitiva, todos los que utilizamos software libre directa o indirectamente (y si sos lector de La Res Pública, te incluye: LRP funciona sobre una infraestructura 100% libre) le debemos un gran agradecimiento al amigo Richard Stallman. LRP no será Lifehacker, pero hacemos lo posible por homenajear a un militante de la computación.
Shuttleworth tiene razón. Tuve la suerte de ir a la charla que dió a principios de mes y fue toda una experiencia. El SL es una filosofía de vida para él y no hay dudas de eso.