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Más sobre el centro

En el post anterior comenté la idiotez de hablar de un frente de centro. Hoy voy a ir más allá: voy a defender la idea de que no hay centro. Pero para eso, necesito una breve introducción al eje izquierda-derecha. Si la idea les embola, salten al final.

Partamos desde el principio: el eje izquierda-derecha. Como muchos saben, se origina en la revolución francesa: en la Asamblea Nacional, los monárquicos se sentaron a la derecha, los revolucionarios (capitalistas y burgueses, ya que estamos) se sentaron a la izquierda. A partir de ahí, se extrapola la metáfora para enmarcar dos grandes campos político-culturales. A propósito, me voy a circunscribir a la metáfora unidemensional: las matrices bidimensionales son interesantes, pero todavía no conozco demasiada gente que para definirse políticamente use sus coordenadas del “political compass”.

Primera observación: tanto “izquierda” como “derecha” son términos relativos. No se es “de izquierda” o “de derecha”, sino que en un sistema político uno se ubica a la izquierda o a la derecha de los demás actores.

Segunda observación: Este posicionamiento puede cambiar con el tiempo: los burgueses liberales de la Revolución Francesa pasaron de la izquierda a la derecha cuando casi simultáneamente desapareció la facción monárquica por la derecha, y aparecieron los movimientos socialistas a la izquierda. La posición real de los liberales cambió poco, es la presencia o ausencia de los demás actores lo que motivó su “salto” a la derecha.

¿Y qué significan izquierda y derecha? Volviendo a la Revolución Francesa, en ese momento significaban el apoyo al antíguo régimen (derecha) o a un nuevo régimen (izquierda). Eventualmente, al consolidarse el capitalismo burgués como nuevo régimen dominante, la posición “izquierda” pasó a ser ocupada por quienes se oponían al mismo. O sea: en un determinado régimen, será de derecha quién quiera mantener las relaciones de clase imperantes y de izquierda quien quiera reemplazarlas por otras nuevas, más o menos.

Tercera observación: Las categorías “izquierda” y “derecha” son fluctuantes y etéreas. Sus miembros no son homogéneos entre si, y pueden cambiar con el tiempo.

A principios de siglo XXI, en las democracias occidentales (dejémos el término “occidente” para otro debate), un burdo pantallazo de las ideas de los colectivos “izquierda” y “derecha” podría resultar así:

Antes de que alguien proteste: lo hice en 20 minutos, no es perfecto, seguro tiene mil errores. Pero se acerca, a grosso modo, al problema.

En el círculo izquierdo están algunas ideas tradicionalmente asociadas con la izquierda. La más importante, por lejos es la igualdad: no hay ningún movimiento de izquierda, centroizquierda, progresista, etc. que no se reivindique como igualitario en algún sentido. La derecha es más complicada: por un lado, están las ideas del liberalismo económico. Por el otro, el conservadurismo social (el peso de la religión y la tradición en la vida cotidiana, por ejemplo).

¿Y en el medio? Las tres ideas políticas liberales por excelencia: Libertad, Democracia y Tolerancia. ¿Significa esto que el liberalismo es “de centro”? No, para nada. Lo que significa es que hay personas tanto de izquierda como de derecha que reivindican las ideas del liberalismo político como base del sistema democrático. Son compartidas por casi todo el espectro político: de hecho, en el diagrama hay un óvalo más oscuro que representa la gran mayoría democrática tanto en la izquierda como en la derecha. Fuera de ese óvalo se ubican el pattismo, el PO, la revista Cabildo y el PTS, entre otras expresiones políticas y culturales. Aunque Patti y los trotskistas se presenten a elecciones, difícilmente podamos llamarlos expresiones genuinamente democráticas (los troskos por lo menos tienen la decencia de avisarnos que no les importa demasiado la democracia burguesa, en cambio Patti miente).

A lo mejor me equivoco, pero el centro no tiene ideas autónomas. Se puede ser de “centroizquierda” (políticamente liberal, económicamente colectivista) o de “centroderecha” (política y económicamente liberal), pero uno termina decantando hacia un lado o hacia el otro. Siempre. Siguiendo el “criterio revolucionario”, el “centrista” que no hace nada por cambiar la relación de poder dentro de la sociedad es de derecha, porque está tácitamente apoyando al sistema imperante. Ergo, Cobos y Solá son de derecha: jamás intentaron subvertir el orden social o económico establecido, y en lo personal no recuerdo que ellos hayan avanzado en ese sentido.

Por supuesto que el eje izquierda-derecha es una simplificación extrema, pero también lo son muchas cosas. Lo importante es que pese a todos los pronósticos noventosos, el eje se sigue usando en discusiones serias y coloquiales. Por eso hace falta estudiarlo. Y por eso hace falta desmentir la existencia del “centro”: si sos de derecha está todo bien, pero salí del armario.

9 Comentarios

  1. Adrián dice:

    Yo al que siempre supuse de centro es a Lavagna. Según entiendo para vos Lavagna es de derecha?

    Otra cosa en la Argentina más que el political compass vale el doble espectro de Ostiguy.

    Y por ultimo el diagrama de venn que te armaste tiene un sesgo izquierdoso. Yo agregaría unas cuantas cosas a la parte colorada.

  2. Alejandro dice:

    Si, el diagrama lo armé en 20 minutos. Le falta mucho.

    Lavagna no es centrista. Es ecléctico, pero para mi decanta finalmente hacia la derecha: una derecha “sensible” o “con conciencia social”, si se quiere. Ojo, tampoco conozco demasiado qué piensa Lavagna más allá de cuestiones económicas, pero no me lo imagino levantando la bandera del matrimonio gay, ponele.

    Sobre Ostiguy, totalmente de acuerdo. Sólo me limito al eje izquierda-derecha por el sencillo hecho de que se usa cotidianamente, mientras que para cualquier mortal “alto” y “bajo” no tienen la menor connotación política.

  3. wornaki dice:

    Unas preguntas, de curioso nomás. La filosofía del socialismo libertario, ¿dónde entra? Por otra parte, los sueños de colectivismo de la “izquierda” de los partidos obreros y demás, ¿no son similares a los de la “derecha” franquista, por decirlo de algún modo? ¿Qué hay de los partidos liberales verdes en Europa? Las categorizaciones son un tanto difíciles.

  4. Alejandro dice:

    1) Si por socialismo libertario entendemos anarco comunismo (Proudhon, Bakunin, etc.), estamos claramente del lado izquierdo. De hecho, hasta el propio Marx ubicaba al Estado como enemigo de la clase trabajadora (pero no creía que pudiera ser destruido directamente)

    2) Si, son parecidos. Ambos caen fuera del “óvalo democrático”. Pero los ideales del franquismo son muy distintos hasta de las variantes mas totalitarias del marxismo. Stalin en ningún momento pretendió volver a la rusia Zarista sino avanzar hacia un futuro sumamente diferente (y, visto desde acá, sumamente distópico), el “Caudillo de España por la gracia de Dios”, en cambio, es la encarnación de la reacción más conservadora y recalcitrante.

    3) Los partidos liberales verdes se me hacen eclécticos, pero eventualmente decantan por izquierda.

    4) Si, por supuesto. Como dije, es una abstracción muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy alejada de la realidad. Pero es sumamente accesible a la mayoría de los participantes de cualquier debate.

  5. Adrián dice:

    Yo me compre el libro de Lavagna cuando pensaba votarlo. Y para mi el tipo es de centro, bastante parecido a lo que pienso yo en lo economico. Lo que no me convenció fue su explicacion del quiebre que significó su partida

    Tengo que conseguir el nuevo libro del Mingo, que por lo menos ahi no hace falta buscar en que parte del eje está.

  6. Alejandro dice:

    Che, Adrián, una pregunta: ¿Cuál sería una idea lavagnista “de centro”? Me cuesta concebir una idea que no ataque o defienda intereses de algún sector de la sociedad.

  7. Adrián dice:

    En el libro hablaba de un plan habitacional groso por ejemplo. Explicaba que si un pibe va a la escuela pero al volver a la casa no tiene una mesa donde hacer la tarea o el vecino de la casilla de al lado de viola a la sobrina, era al pedo la escuela. Daba a entender que iba a armar una plan de vivienda con credito, no regalando.

    Hablaba de energías alternativas. Pero no desde una vision ambientalista progre sino desde una perspectiva económica y analizando las potencialidades de la patagonia para la eolica.

    Tampoco es el tipo más jugado pero las ideas del libro están buenas. El tema te repito es que era muy tirado de los pelos que mientras estaba el el gobierno era el bien y despues fue el mal. La inflación retenida, los subsidios y el dolar demasiado alto cuando no hacía falta ya estaban cuando el era ministro.

  8. Martin G dice:

    Recomiendo el libro “Izquierdas y Derechas” de Norberto Bobbio, donde fundamenta porque la díada está tan viva como siempre.

    Dejo algo que me llama la atención de la “nueva politica” de derecha.
    - Buscan esconder su ideología, diciendo que no tienen ideología (que es liberal)
    - Ven en la politica, un sentido empresarial.
    - Hablan de justicia social porque es politicamente correcto (y paradojal con los intereses inconfesables que sostienen)

  9. Dark Tide dice:

    En efecto, es como dice Martín G.

    Además ellos jamás confesarán ser de derecha porque decir eso “no vende“. Del mismo modo que la “chechu” Pando y otros fachos similares, en vez de aplaudir a Videla directamente, recurre a algo mas sutil y revindican la “Teoría de los dos demonios

    Y, sino, acrodate que la UCD era “unión de centro democrático” cuando era un partido de ideología claramente de derechas.

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