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“Chau Relato”

El año pasado, antes de las elecciones, discutía con mi primo radical Sanzista. Y mi argumento indestructible no era que Sanz fuera un ilustre desconocido para el gran público nacional, ni que una vez dijo que los que cobran la AUH se la patinan en timba y frula, ni nada eso: era que no tenía ningún relato posible. Era (y es) un tipo que no tiene nada para contar fuera de que no es otra cosa (hacia afuera no K, hacia adentro no Alfonsín Jr).
Porque la política (entendida en su faz de lucha por el poder, no la administración del mismo una vez obtenido) es eso. Porque los seres humanos somos eso: unimos hechos a través relaciones causales. Entendemos la historia del mundo como una de tantas historias, reales o ficticias. Entendemos a la revolución de mayo o el peronismo con los mismos mecanismos cognitivos con los que entendemos Terminator. A los seres humanos nos encanta que nos cuenten cuentos porque así funcionamos. No hay otra. Seguir leyendo →

Una de Dan Brown

Acabo de leer un mail en cadena denunciando un siniestro plan perpetrado por el gobierno para ganar elecciones. Aparentemente un millón de bolivianos habrían entrado al país para cobrar la Asignación Universal por Hijo  y votar a Cristina. Lo que sería una denuncia seria si no fuera por:

  1. Que para cobrar la AUH hace falta que el hijo y uno de sus padres vivan en Argentina
  2. Que para cobrar la AUH hace falta presentar periódicamente certificados de alumno regular, de vacunación, y otros documentos que acrediten cumplir con los requisitos sanitarios y de escolaridad que exige la AUH.
  3. Que según el Censo 2010 no hay ni cerca de un millón de bolivianos (son aproximadamente 345.000, no todos llegados al país en los últimos años)
  4. Y, sobre todo, que ese millón de votos tampoco hubiera sido determinante para que gane CFK: la diferencia en las PASO fue de 8 millones de votos.

Y este último punto es el más importante para la oposición: si perdés 6 a 0, no le eches la culpa al referí. Es poco serio. En vez de inventar fraudes o apelar a la xenofobia y el racismo para desmerecer el resultado de una elección, tratá de ganar los partidos en la cancha.

Mientras, en el mundo real, CFK sigue sumando y mide 53%.

Terribles Putas

De Telam, via Perfil.com

De Telam, via Perfil.com

Sobre “La Marcha de las Putas” ya se ha dicho mucho, y me quedo con lo dicho por el compañero Karl Albert (que a su vez lo tomó de Jack Celliers) sobre “los piropos como agresión sexual”. Yo, limitadito como soy, me voy a limitar a la foto de arriba. Realmente me sorprendió lo chato del razonamiento. ¿O sea que ahora ser el hombre/la mujer de la vida de alguien inhabilita para tener una vida propia? Discutir el amor desde la lógica marxista de la confrontación entre fuerzas antagónicas es una estupidez, por el sencillo hecho de que el amor no es un juego de suma cero. No es una competencia donde unos ganan y otros pierden. Y me siento un pelotudo escribiendo obviedades sobre el amor (tema bastante ausente en mi producción artística y literaria, llegué a hablarlo con mi analista) pero hay gente que evidentemente necesita que le hablen a este nivel

Y ahora la corto antes de que aparezcan los comandos del INADI a meterme preso por violencia verbal o algo parecido.

Es el relato, estúpido

En la desesperación opositora post paliza aparece un tópico recurrente: la unidad del arco no-kirchnerista para lograr masa crítica. Permítanme darles un par de números que tal vez se les escaparon, de puro copado que soy:

1) CFK: Más del 50%

2) Todos los opositores sumados: Menos del 50%

O sea, con los números de las primarias, aún usando el cálculo más ridículamente optimista Cristina gana en primera vuelta. Si realmente quieren sacarle votos a CFK (que es la única manera de no volver a hacer el ridículo) lo que necesitan es condensar un relato superador del kirchnerismo. O sea, a quien YA votó a CFK no va a votar a un candidato o frente cuyo único mérito es ser “el más muy opositor”, el “gorila entre gorilas”, el “vengador de la oligarquía”. Para hacerlo cambiar de opinión, necesitan ofrecerle algo mejor que Cristina.

Por el contrario, “bajar un par de candidaturas” (que no va a pasar porque ningún candidato a presidente traicionaría a su partido de esa manera, condenando a sus candidatos a diputados y senadores a perder el arrastre que necesitan) sólo va a aumentar el caudal de Cristina. Imaginemos, por caso, un votante que elige a Duhalde porque confía en que el Cabezón es garantía de gobernabilidad. En caso de que su candidato se bajara, probablemente votaría a CFK antes que a Binner o Alfonsín. Lo mismo un votante progre de Binner.

Decía esto cuando estaba de la vereda de enfrente y lo sigo pensando ahora. Sin relato no hay victoria posible. Si siguen desmereciendo el voto mayoritario como Biolcatti, denunciando fraude (algo así como quejarse de que el referi te cobró mal un offside cuando perdiste 6-0) o inventando frentes panopositores, Cristina tiene chances de superar al Perón del 73 en la general.

De nada. Se aceptan propinas.

Las ideas le ganan a la especulación

La mayor victoria de ayer (después de la paliza de CFK, por supuesto, no todos los días se ve al kirchnerismo ganar en el circuito 1001 de Vicente López) fue la de las ideas y los proyectos frente a la especulación y el oposicionismo berreta. Veamos:

Grandes ganadores

  1. lanación.com - Foto de Aníbal Greco

    lanación.com - Foto de Aníbal Greco

    Cristina Fernández de Kirchner: Paliza impensada (personalmente esperaba un 42-45% y 20 a 25 puntos de ventaja sobre el segundo). Como la de todo candidato oficialista, la de CFK fue una victroria de un proyecto. Sí, incluso la de Macri, por más bobo que nos parezca lo que ofrece.

  2. Hermes Binner: Se coló entre “los grandes” sin un partido grande, sin sustento territorial fuera de Santa Fe, sin ser demasiado conocido y sin carisma (?). Fue todo a fuerza de ideas, sin renegar de las veces que apoyó medidas del kirchnerismo como la Asignación Universal por Hijo, el Matrimonio Igualitario o la recuperación para el estado del sistema jubilatorio. O sea, no especuló con derechizar su discurso para captar más votos gorilas. Aprendió de la experiencia de Carrió. González Fraga, el vice de Alfonsín que anunció que Binner no llegaría al 1,5%, debe estar revolcándose en su tumba. Después de la elección, Binner se apuró para decir que no hace alianzas con nadie, ratificando el rumbo del FAP.
  3. José Saúl Wermus, aka Jorge Altamira: Logró el “milagro” con creces, llegando a morderle los talones a Lilita Carrió. Todos los que nos consideramos a la izquierda del centro deberíamos festejar esto: un 2.5% para el trotskismo sirve para que los dirigentes de centroizquierda no se tienten demasiado con alianzas hacia la derecha. Saben que una parte importante de sus votantes tiene una alternativa para el voto castigo.

Grandes Perdedores

lanacion.com - Foto de Fernando Massobrio

lanacion.com - Foto de Fernando Massobrio

  1. Ricardo Alfonsín: Lo bueno es que por primera vez desde De La Rúa un candidato radical sale segundo en una presidencial. Lo malo es que le fue peor que a Massacessi en el 95. Despreció una alianza con el socialismo para incorporar sectores de derecha (Francisco de Narváez, Javier González Fraga). Pésima jugada para ambas partes.
  2. Eduardo Duhalde: Muy lejos de sus mejores momentos. Está claro que más allá de capitalizar cierto voto gorila, sigue espantando gente (y con buenos motivos: pesificación asimétrica estafando a todos los ahorristas argentinos, los asesinatos de Kosteki y Santillán, sus alianzas con lo peor del sindicalismo argentino como Barrionuevo y el Momo Venegas)
  3. Lilita Carrió: Ay. Lilita, como Ícaro, en su mejor momento se acercó demasiado al sol y se quemó. En 2001-2003 tenía un armado realmente popular y progresista, incluyendo al socialismo, el PI, la CTA, cerrando cada acto con “Hasta Siempre Comandante”, y defendiendo antes que nadie la idea de un ingreso universal por hijo. Eso fue mutando hacia el “honestismo”, y de ahí a incorporar actores de la derecha más rancia. Hizo su mejor elección en 2007, con 23%, cuando la derecha no tuvo un candidato potable propio. Después, perdida entre declaraciones apocalípticas y delirantes (”Los Kirchner van a terminar como Ceaucescu” o “Lo de Fukushima es un castigo divino por exceso de tecnología”), perdió tanto los votos progresistas de sus inicios como referente nacional como los de derecha que la abandonaron ante opciones más cercanas a lo que son. Es triste que termine así, pero se veía venir desde hace años.
  4. Alcira Argumedo: Pino Solanas podría ser la próxima Lilita Carrió. De una gran elección en 2007 y una aún mejor en 2009 pasó sin escalas al vedettismo. Puso en un mismo plano al gobierno y a la oposición de derecha, criticó a ambos por igual, trató de refugiarse en la Capital y terminó poniendo condiciones ridículas al socialismo para integrar el Frente Amplio Progresista, que fueron rechazadas. Puso en la boleta a Alcira Argumedo, sólo conocida en Proyecto Sur y los claustros de facultades de ciencias sociales. Los resultados fueron los esperables.
  5. El Club Atlético River Plate, QEPD

Quedan fuera del análisis Alberto Rodríguez Saa (saca más o menos lo esperable, lo mismo de 2007) y los candidatos impresentables. Se extraña a Mussa en ese rubro.

Volviendo a la realidad, para mí son clarísimos los hilos conductores de los dos grupos. Los ganadores se jugaron por ideas y proyectos propios. Ya lo marcaba Mendieta hace días, en Twitter sus votantes eran los únicos que defendían su elección positivamente, mientras que los votantes de Duhalde, Alfonsín o Carrió sólo marcaban los errores ajenos sin construir un relato propio superador del kirchnerismo. Eso implica riesgos: cuando defendés ideas, te expones a espantar a quienes no las comparten. Los demás candidatos especularon de distintas maneras, siempre tratando de limar a otros candidatos más que defender un proyecto coherente propio, mientras procuraban no espantar a nadie buscando polarizar con el gobierno. Sólo lograron convencer a grupúsculos de antikirchnerismo duro, pero no entusiasmaron a nadie.

Me sorprendí anoche mientras escrutaba mesas en el circuito 1001 de Vicente López (La Lucila y parte de Olivos, zonas gorilas por excelencia) al ver que en la mayoría de las mesas ganaba Cristina. Ojo, ganaba con 25% contra 20 o 22%, pero quedaba clarísimo que era el proyecto nacional del kirchnerismo contra expresiones inconexas de oposición. Aún en un lugar donde históricamente fue paria, el Frente para la Victoria era la primera minoría.

A la luz de los hechos, la especulación cínica no es sólo moralmente reprochable. Es una pésima estrategia política. Se gana con sinceridad política y la honestidad intelectual. ¿Será el fin de la política posmoderna?

Apología del kirchnerismo culposo: 10 razones para votar a CFK

Hace años alguien me acusó de “kirchnerismo culposo” por creer en Sabbatella como la mejor opción bonaerense. Años después, tal vez esa persona tenía razón: soy candidato a concejal por Nuevo Encuentro en Vicente López (séptimo, con apenas un 60% estaría entrando), así que comparto lista con CFK.

En otros momentos no me cansé de criticar al kirchnerismo. Si les interesa, pueden buscar en el archivo del blog, no reniego de lo que dije. Pero hoy tengo 10 motivos fundamentales para apoyar la reelección de Cristina, más allá de todas las críticas posibles:

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Cortita sobre voto electrónico

Una taradez, pero vale la pena mencionarlo: esta mañana tuve que probar seis monedas de 10 centavos en la maquina expendora para sacar el boleto de tren (la máquina estaba sin cambio, y el boleto a Retiro vale 1,10). Y cuando la sexta entró, la reconoció como de 5 centavos. Y como no hay comprobante, no hay manera de quejarse (más por el tiempo y la molestia que por los 5 centavos).

Y si esto pasa con algo tan básico como un boleto de tren… ¿Podemos arriesgarnos al mismo tipo de errores para definir elecciones?

Motivos para vivir

No porque esté pensando en dejar de hacerlo (los bajones me duran dos días desde hace unos años), pero a veces viene bien un recordatorio para el futuro  (y, de paso, levanto el blog de su letargo zombie).

  • Porque quedan cosas que aprender
  • Porque quedan cosas por crear
  • Porque quedan causas perdidas para defender.

Idea: Eliminar los requisitos de edad, nacionalidad y residencia para candidaturas a cargos electivos

Las mejores ideas se me ocurren caminando. Como en mi laburo actual camino muchísimo (porque yo soy de los que, cuando se termina el mandato legislativo, leen los clasificados de Clarín para conseguir un trabajo medianamente honesto), era de esperar que se me ocurriera por lo menos una buena idea.

Hace rato que me molestan los límites de edad para acceder a cargos electivos. Al fin y al cabo ¿por qué yo con 23 años no pude ser candidato a concejal, pero un geronte de 90 puede ser candiato a presidente? A priori, la candidatura del nonagenario sería más peligrosa que la mía. También me resultan molestos los requisitos de nacionalidad: lo último que me preocupa de que De Narváez sea candidato a cualquier cargo es su nacionalidad colombiana. Y a partir de que Scioli pudo ser candidato a gobernador bonaerense por haber hecho el cuarto grado en Ramos Mejía o algo así pese a haber estado a punto de largar su campaña porteña, también creo es necesario revisar los requisitos de residencia.

Propongo entonces eliminar los tres requisitos, reemplazándolos por uno solo: el haber votado un número determinado de veces en elecciones en las que se eligiera el cargo al que se aspira. Así, por ejemplo, todo aspirante a diputado nacional por Tucumán debería haber votado dos o tres veces en elecciones legislativas en la provincia de Tucumán… de ser posible, en las dos o tres elecciones inmediatamente anteriores al comicio. De esa manera, garantizamos que antes de ser candidato, una persona debe haber participado en la vida política de su comunidad. De paso, agregamos un incentivo al acto de votar. Haría falta investigar un poco el derecho comparado (me imagino que podría estar reinventando la rueda), pero estoy con poco tiempo para hacerlo ahora. Hace falta pulir el mecanismo (¿cuantas elecciones? ¿deben ser consecutivas? ¿deben ser las inmediatamente anteriores a la candidatura?), pero creo que tiene potencial.

Buscando a Bombita

bombita

Vean esta curiosidad histórica: en el film Estado de Sitio, de Costa Gavras, podemos ver a Bombita Rodríguez como testigo de la represión policial a estudiantes universitarios. En una magnífica alegoría de la guerrilla foquista, la policía trata de aniquilar los parlantes desde los que suena “Comandante Che Guevara” sin el menor éxito: apenas uno se apaga, otro más se enciende. ¿Será esta la inspiración para la síntesis musical-política de Bombita? ¿O será un capricho de Costa Gavras de incorporar al personaje de Bombita? Al fin y al cabo, en el mundo del director griego los uruguayos son chilenos y hablan en francés pero escriben en español, así que no debería sorprender a nadie encontrar a un ícono Montonero en una película sobre los Tupamaros.

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