LaResPública Rotating Header Image

Significancia histórica del barrabravismo

El burnout me hace abandonar temas a lo pavote (ideas para DeClaseMedia, posts satíricos para un blog de Platense, y hasta una propuesta para que el Estado dé incentivos fiscales a las meretrices independientes). Pero todo eso requiere demasiado esfuerzo. Para no perder el hábito de escribir, voy a proponer otra teoría delirante, pero algo menos polémica. La idea central sería esta: “La violencia que en Argentina se asocia a las hinchadas de fútbol no es endémica sino una expresión regional de un fenómeno global de violencia asociativa”. O sea: en todo el mundo hay grupos de violentos organizados alrededor de algún factor de cohesión que no llegan a ser verdaderas mafias, más allá de que cometan delitos mas o menos graves. Por las dudas, todo el mundo incluye Escandinavia, donde los Hells Angels y los Bandidos se mataron a tiros durante tres años. No es necesario que exista desigualdad para que se generen grupos violentos.

Considerando las alternativas, nosotros la sacamos barata. Comparados con los casos más jodidos (las maras salvadoreñas, por ejemplo), creo que podemos decir que las barras del fútbol argentino son el menor de los males posibles.

Terminé de armar esta cuasiteoría cuando leí este párrafo en Wikipedia:

Chariot racing in the Byzantine Empire also included the racing clubs. The Blues and the Greens were more than simply sports teams. They gained influence in military, political,[4] and theological matters. The Blue-Green rivalry often erupted into gang warfare, and street violence had been on the rise in the reign of Justin I. Riots culminated in the Nika riots of 532 AD during the reign of Justinian I, with nearly half the city being burned or destroyed and tens of thousands of people killed.[5]

Por lo menos, los nuestros en general se matan entre ellos, punguean, fraccionan y venden estupefacientes, pero no discuten teología ni incendian ciudades. Y estamos hablando de un estado que era la mayor potencia europea durante su apogeo, no de una zona marginal.

Cansancio mental

Hace mil años que no actualizo LaResPública ni De Clase Media. ¿La razón? Fatiga creativa. Desde hace un mes y medio estoy sacando fotos para el Club Atlético Platense. Me encanta el laburo, pero pasar horas sacando fotos me agota. Es más, hasta durante los partidos mi rendimiento cambia. Un partido de fútbol de la primera logra mantener mi atención hasta la mitad del segundo tiempo, más o menos. Los partidos de inferiores son más tranqui: duro dos partidos seguidos, pero el tercero me cuesta más. Basquet depende muchísimo de que zona de la cancha me toque. El miniestadio de Platense tiene una iluminación irregular, haciendo que el trabajo en una mitad de la cancha sea mucho más agradable que el otro (¿Por qué no me quedo de un mismo lado? Fácil, porque me interesa mucho más Platense que sus rivales, siempre quiero sacarlos de frente).

Resumiendo: muerto, pero haciendo algo sumamente gratificante. No voy a extrañar en lo más mínimo al concejo cuando se acabe el mandato.

Una tarde con la FES

Hoy, discutiendo el proyecto de ley de radiodifusión del gobierno en un debate de la FES, se me cruzaron varias ideas:

  1. No podemos hablar de “posneoliberalismo”. Un prefijo por vez, por favor. En el arte, el romanticismo no fue el “posneoclasicismo”. Laburemos un poco para sacar nombres más pensables.
  2. El debate en sí, interesante. Igualmente, sospecho que en un par de décadas la discusión será obsoleta: ¿para qué transmitir señales de radio y televisión, cuando vamos a tener acceso ubícuo a Internet inalámbrica (via un protocolo con nombre marketinero que seguro todavía no se inventó) para acceder a los mismos contenidos (y a otros) pero de manera desconcentrada?
  3. No obstante el punto 2, hay que gobernar para el día de hoy y no para dentro de un par de décadas. Pero no estaría mal empezar a considerar la producción de distintos tipos de contenidos como materia opcional en el secundario. Hacer podcasts, escribir blogs, hacer tele casera no es difícil.
  4. El proyecto oficial es perfectible, y es de esperar que a cambio de votos claves el oficialismo acepte cambios en algunos puntos. Pero en el peor de los casos, la alternativa (seguir con la ley actual) es aún más fea. No podemos ser vedettistas tratando de imponer un proyecto propio, por copado que sea.
  5. ¿Puede ser que “el progresismo joven” seamos 20 estudiantes/jóvenes profesionales, todos de carreras de humanidades, tomando café con leche y medialunas en un hotel céntrico? ¿No sería lógico que haya militantes obreros, pequeños emprendedores, ingenieros, arquitectos, gente de las ciencias duras, artistas, médicos, docentes? ¿Sólo se gobierna con politólogos, sociólogos, comunicólogos y abogados?
  6. Que buenas las medialunas de grasa.

Conseguila si la encontrás

Recién me dice mi viejo: “Che, me dieron esto el otro día en la calle. Te la paso, es el tipo de cosas que vos lees.” En sus manos, el último número de Oblogo. Lo interesante es que esta vez no sólo es el tipo de cosas que leo, sino también que escribo: viene con mi post “El Gorila Primordial”, aquel en el que hablaba sobre mi abuela y el peronismo. Está en el blog, pero no lo linkeo para que los interesados lean la revista, que está muy buena. Dato azaroso: en el número anterior publicaron un post de Nicolás Correa Luna, quien fuera mi compañero de colegio (podríamos decir que la promoción capicúa del siglo XXI del Colegio Santa Isabel de San Isidro tiene un alto potencial bloguístico).

Gente de Oblogo: muy copado todo, espero recibir copias para distribuir.

Papá Pitufo! Están hablando del FASOOOO!

Acabo de reencontrarme con Cartoon All-Stars to the Rescue, un crossover animado de media hora de principios de los ‘90 con un mensaje antidrogas. Sinopsis: un pibe fuma marihuana y se le aparecen Alf, Miguel Angel (la Tortuga Ninja), Winnie Pooh, Bugs Bunny y Papá Pitufo, entre otros personajes, para decirle que se está haciendo mierda la cabeza. No es joda. Acá me acuerdo que lo pasaron de a partes en Telefé Noticias hace casi 20 años y no tardó más de 5 minutos en aburrirme.

Ya sabés: si tu hijo de 6 años es adicto al paco, mostrale el video y esperá a que la rana René, Garfield y el coso verde de los cazafantasmas lo convenzan de que deje el vicio.

Hoy comprá Olé

…que sale una foto mía. No, Olé no cubre el interzonal de Carrera de Mente, es una foto que saqué yo. Página 29. A Platense – Villa San Carlos le dedican media página, con foto de la magia de Pablo Rodríguez (figura de la cancha). Gimasia (J) – Belgrano sólo una columna, porque son equipos chicos.

Nada que ver con este blog, pero quería comentarlo. Por lo menos esta vez no pasó como con el post que publicó Página, que me enteré como una semana más tarde.

Reírse del pobre es muy cool

La corrección política hace estragos en el lenguaje. A cada término ofensivo hay que buscarle un eufemismo inócuo, que eventualmente será reemplazado por otro aún menos agraviante (o no). Y si bien estoy en desacuerdo con la hipercorrección lingüística, me alegra de que surja de un deseo de no ofender a los negros, a los putos, a las minas, a los mogólicos y no de una pacatería conservadora que hace del aburrimiento una religión. Está bueno que se entienda que el diferente merece respeto.

Ahora bien, parece que todavía existe un grupo que todavía no es digno de respeto: los pobres. El pobre es, cada vez más, un otro para los clasemedios. En la televisión, el lugar del pobre va desde objeto de morbo en programas de “periodismo testimonial” (frecuentemente conducidos por actores) al rol de bufón que se le asigna en “Policías en Acción”, que nos enseña que un pobre no puede solucionar sus propios problemas familiares o barriales sin que las fuerzas policiales impongan orden. Y, por supuesto, el papel de villano popular omnipresente en los medios: los hombres jóvenes son delincuentes violentos, las madres paren hijos de a siete para cobrar subsidios, todos votan al peronismo contra sus intereses para arruinar a la clase media. Puede ser gracioso o lastimero, pero el pobre siempre es malo.

Hace años que Proyecto Cartele (gente muy cool, que publica libros y realiza exposiciones) se dedica a publicar fotos de carteles o pizarras involuntariamente graciosos. En general, los más divertidos son aquellos que surgen de la inoperancia de las autoridades: carteles que prohiben y permiten la misma conducta uno al lado del otro, los que leen “analfabetos preguntar en boletería” o idioteces similares. De alguna manera, reírse de eso tiene un ánimo subversivo. Burlarse del poder (aunque más no sea en una nimiedad) es un sano ejercicio.

Pero existe un subgénero muy abundante: es el de los errores de ortografía escritos por pobres. En este post hay tres ejemplos, y la tendencia sigue acá, y acá, y acá, y acá, y acá, y acá… Sobrada evidencia de que reírse del pobre está socialmente aceptado.

Uno podría arguir que Cartele se ríe de la ignorancia sin distinción de clases sociales, y no de la pobreza. Pero una experiencia reciente demuestra lo contrario. Hace un tiempo que ví esta pizarra en un “resto bar” muy top de La Lucila (desde hace algunos años uno importante polo gastronómico de la zona norte):

ratatuill

En seguida la imaginé como un aporte a Cartele. Al fin y al cabo, gente que se dedica a estudiar como se escribe roast beef en distintas carnicerías del conurbano también puede reírse de como un restaurant con clase escribe “Ratatouille”. Con un detalle extra: nuestro restauranteur amigo tiene más recursos para escribir correctamente que el carnicero. Si buscás “ratatuill”, Google te ofrece en seguida la forma correcta de escribir esa palabra.

Pero a Cartele no le pareció. La foto fue rechazada, asumo que por ser poco divertida. O sea: reirse de un ignorante pobre está bien, justamente porque es pobre. Reírse de un clasemedio que comete idéntico error no es tan gracioso. Ya entendimos: para la clase media, reírse del pobre es perfectamente legítimo.

PD: Feliz cumple, Juani! No puedo no mantener la tradición anual de saludarte via el blog

Chesterton

Si tengo que admirar a un pensador que considero ajeno al palo (aunque tenía unas cuantas ideas interesantes en varios temas), creo que sólo puede ser Chesterton. Tanto por el sano ejercicio de leer a alguien con quien no se comparte el marco de referencia teórico (que debería ser universal) como por algunas críticas acertadas al progresismo de su época: hoy ningún progresista defendería la eugenesia (higiene genética, para quienes no están familiarizados con la noción), pero hasta principios del siglo XX era una gran causa de las socialdemocracias europeas. Leer los textos de Chesterton sobre el tema debería enseñarnos cierta humildad para los “debates de la corrección política”, en los que a veces es difícil pensar que la posición conservadora puede ser mejor la “progresista”.

Justo hoy recordaba una frase de Chesterton, y la encontré en el primer capítulo de Heretics. En el mismo capítulo encontré otras citas citables, así que decidí juntarlas acá, tanto para compartirlas como para referencia personal:

Sobre el culto a la rebeldía:

Nothing more strangely indicates an enormous and silent evil of modern society than the extraordinary use which is made nowadays of the word “orthodox.” In former days the heretic was proud of not being a heretic. It was the kingdoms of the world and the police and the judges who were heretics. He was orthodox. He had no pride in having rebelled against them; they had rebelled against him. The armies with their cruel security, the kings with their cold faces, the decorous processes of State, the reasonable processes of law–all these like sheep had gone astray. The man was proud of being orthodox, was proud of being right. If he stood alone in a howling wilderness he was more than a man; he was a church. He was the centre of the universe; it was round him that the stars swung. All the tortures torn out of forgotten hells could not make him admit that he was heretical. But a few modern phrases have made him boast of it. He says, with a conscious laugh, “I suppose I am very heretical,” and looks round for applause. The word “heresy” not only means no longer being wrong; it practically means being clear-headed and courageous. The word “orthodoxy” not only no longer means being right; it practically means being wrong. All this can mean one thing, and one thing only. It means that people care less for whether they are philosophically right. For obviously a man ought to confess himself crazy before he confesses himself heretical. The Bohemian, with a red tie, ought to pique himself on his orthodoxy. The dynamiter, laying a bomb, ought to feel that, whatever else he is, at least he is orthodox.

Sobre el fin de las ideologías:

Sixty years ago it was bad taste to be an avowed atheist. Then came the Bradlaughites, the last religious men, the last men who cared about God; but they could not alter it. It is still bad taste to be an avowed atheist. But their agony has achieved just this–that now it is equally bad taste to be an avowed Christian. Emancipation has only locked the saint in the same tower of silence as the heresiarch. Then we talk about Lord Anglesey and the weather, and call it the complete liberty of all the creeds.

Sobre el culto a la eficiencia en la gestión:

Now, in our time, philosophy or religion, our theory, that is, about ultimate things, has been driven out, more or less simultaneously, from two fields which it used to occupy. General ideals used to dominate literature. They have been driven out by the cry of “art for art’s sake.” General ideals used to dominate politics. They have been driven out by the cry of “efficiency,” which may roughly be translated as “politics for politics’ sake.”

Sobre el oportunismo político y el culto a la victoria:

The opportunist politician is like a man who should abandon billiards because he was beaten at billiards, and abandon golf because he was beaten at golf. There is nothing which is so weak for working purposes as this enormous importance attached to immediate victory. There is nothing that fails like success.

Algo que parece apuntado al panoposicionismo actual:

Suppose that a great commotion arises in the street about something, let us say a lamp-post, which many influential persons desire to pull down. A grey-clad monk, who is the spirit of the Middle Ages, is approached upon the matter, and begins to say, in the arid manner of the Schoolmen, “Let us first of all consider, my brethren, the value of Light. If Light be in itself good–” At this point he is somewhat excusably knocked down. All the people make a rush for the lamp-post, the lamp-post is down in ten minutes, and they go about congratulating each other on their unmediaeval practicality. But as things go on they do not work out so easily. Some people have pulled the lamp-post down because they wanted the electric light; some because they wanted old iron; some because they wanted darkness, because their deeds were evil. Some thought it not enough of a lamp-post, some too much; some acted because they wanted to smash municipal machinery; some because they wanted to smash something. And there is war in the night, no man knowing whom he strikes. So, gradually and inevitably, to-day, to-morrow, or the next day, there comes back the conviction that the monk was right after all, and that all depends on what is the philosophy of Light. Only what we might have discussed under the gas-lamp, we now must discuss in the dark.

Hotel

En el verano vi un hotel cordobés con un nombre que me pareció gracioso. Le saqué una foto, sin recordar que había dejado la cámara en modo manual. Salió sobreexpuesta. La corregí un poco, pero nunca me pareció que valiera la pena publicarla. Tras la debacle electoral y posterior desmembramiento interno de la CC, la foto parece tener cierta relevancia política. Algo sabe el hotelero.

hotel-web

Quince años tarde

Visto recién en TN: “La Playstation atrapa a grandes y chicos”, informe sumamente edificante que incluía notas a gamers de renombre como Freddy Villareal (!). Otros temas “tecno” de ultimísimo momento a tratar por TN en los próximos días:

“MySpace y Livejournal: herramientas para conectarse por Internet”

“Los celulares que se vienen: pantalla color, mensajes de texto y hasta cámara de fotos”

“Los reproductores de MP3 reemplazarían al Walkman en la próxima década”

“DVD: el video del futuro”

Para más información ver La Tecnología, en De Clase Media.

  • Suscribite RSS